Granada ha vivido uno de esos momentos que trascienden lo académico para convertirse en un acontecimiento cultural y social de primer nivel. La escritora canadiense Margaret Atwood, una de las voces más influyentes de la literatura contemporánea, ha sido investida Doctora Honoris Causa por la Universidad de Granada en una solemne ceremonia celebrada en el Hospital Real.

Autora de obras fundamentales como El cuento de la criada, Atwood aprovechó su discurso para lanzar una reflexión profunda sobre algunos de los grandes desafíos de nuestro tiempo: el debilitamiento de las humanidades, la creciente censura, la libertad de expresión y el impacto de la inteligencia artificial en la educación y en la construcción del pensamiento crítico.

Lejos de rechazar la tecnología, la escritora defendió la necesidad de que esta permanezca al servicio del conocimiento y no sustituya capacidades esenciales como la reflexión, la creatividad o la comprensión de los demás. Mostró especial preocupación por el uso de la inteligencia artificial en los procesos formativos, recordando que aprender implica pensar, escribir, cuestionar y construir conocimiento propio.

Atwood reivindicó el valor de disciplinas como la literatura, la historia, la filosofía o las artes, advirtiendo que una sociedad incapaz de analizar críticamente su realidad corre el riesgo de perder la capacidad de imaginar soluciones para el futuro. Su mensaje fue una firme defensa de la educación humanista como base de la innovación, la convivencia y el progreso social.

La escritora también alertó sobre el aumento de la censura y la prohibición de libros en distintos contextos internacionales, subrayando la importancia de proteger la libertad intelectual y el acceso al conocimiento como pilares fundamentales de cualquier democracia.

Su visita a Granada deja mucho más que un reconocimiento académico. Deja una invitación a pensar, a leer, a cuestionar y a defender la cultura como herramienta de transformación. Un mensaje especialmente relevante para quienes creen que el liderazgo del futuro no puede construirse únicamente desde la tecnología, sino también desde la conciencia crítica, la creatividad y los valores humanos.

“Las humanidades nos enseñan a pensar, a crear y a comprender a los demás.” Un mensaje que resonó con fuerza en Granada y que hoy resulta más necesario que nunca.

Al destacar la conexión entre la literatura y las preocupaciones medioambientales, Margaret Atwood afirmó que los escritores
«entretejerán “el medio ambiente” en [sus] historias, lo quieran o no, porque los narradores siempre han estado vinculados a su
mundo tanto físico como social y sus historias han cambiado a medida que el mundo ha cambiado»